Base de conocimiento
Seleccionamos documentos y páginas fiables, con un proceso claro para mantener la información actualizada.
Implementamos chatbots que utilizan información concreta de la empresa para orientar al usuario, responder preguntas y facilitar el siguiente paso sin inventar respuestas.
Seleccionamos documentos y páginas fiables, con un proceso claro para mantener la información actualizada.
Definimos tono, preguntas, límites y llamadas a la acción acordes con la web y la marca.
El chatbot puede estructurar solicitudes y enviarlas al formulario, CRM o canal de seguimiento acordado.
Registramos casos fallidos y preguntas frecuentes para corregir fuentes, instrucciones y rutas.
Un chatbot empresarial debe reconocer sus límites. Acotamos la información disponible, evitamos afirmar datos no documentados y definimos mensajes de salida para que el usuario sepa cuándo contactar con una persona.
El asistente no sustituye una navegación clara ni páginas de servicio completas. Se integra como ayuda contextual para resolver dudas, localizar contenido y reducir fricción en los puntos donde el usuario suele abandonar.
Determinamos qué datos es necesario solicitar, dónde se procesan y cuánto tiempo deben conservarse según las herramientas elegidas. Las decisiones técnicas y los proveedores quedan explicados antes del lanzamiento.
Trabaja con las fuentes que seleccionemos. Es preferible una base pequeña, vigente y controlada a cargar documentos sin revisar.
Sí. Puede identificar la necesidad y recopilar datos, siempre con un aviso claro y una ruta posterior de atención.
No. Automatiza consultas repetitivas y prepara contexto; las decisiones, excepciones y conversaciones sensibles siguen necesitando supervisión humana.